Depende del tratamiento seleccionado. En procedimientos como la gingivectomía o el Botox, los cambios son visibles en cuestión de días. En cambio, la ortodoncia y ciertos procedimientos quirúrgicos requieren un proceso más gradual, pero ofrecen resultados estables y de largo plazo. En todos los casos, la mejora estética suele ser evidente desde las primeras etapas del tratamiento.